Uno se da cuenta de vez en vez, acaso cada nunca, que somos pequeñas fracciones de todos aquellos totales que deseamos ser, vas tomando un poco de personajes reales, otro tanto, quizá lo más, de personas (nóte aquí el lector que he quitado intencionalmente, mas no por eso merecidamente el superlativo "JE", ganado en el caso particular únicamente por motivos de fama o prestigio social, pues ha de coincidir usted connmigo en que, muchas de esas personas, dejan mas profunda marca que un personaje) cercanas, desgranamos uno que otro simbolo prestado y lo hacemos propio, y ¿por que no?,haciendo sus respectivas adaptaciones al libreto de vida particular, todos esos rasgos que quieres en ti, los vas moldeando a tus circunstancias personales y al final a la invencible consecuencia que la influencia que la genética te pone en el carácter.Alguien una vez dijo que yo era un personaje ficticio...yo pienso, al menos el día de hoy, que tenía razón, que todos lo somos. Tal vez esta noche lea algo de superación personal o psicología pedágogica ( o debería decir pedagogía psicológica?) y me levante creyendo en la originalidad del ser...tal vez...En cuanto al día de hoy, compraré una cajetilla de cigarros, una botella de tinto y beberé tango el resto de la tarde, estaré sentado en el jardín de la casa, en cuanto al día de hoy, usted podrá notar, tengo ganas de ser viejo.
1 de mayo de 2008
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